La importancia de estas áreas principales puede ser descrita brevemente:
Planificación estratégica: Uno de los elementos necesarios para lograr una gestión eficiente en una organización es la existencia e implementación de un plan estratégico, el cual es entendido como un conjunto integrado de acciones orientadas al logro de los objetivos y metas de mediano/largo plazo de la institución, junto con la asignación de los recursos requeridos. El plan estratégico establece objetivos y metas, especifica políticas y líneas de acción para alcanzar estos objetivos y fija plazos concretos y explícitos, que deben cumplirse para que el plan tenga éxito.
Estructura organizativa y control de la gestión: La estructura organizativa es uno de los elementos que influyen en la eficacia de la gestión empresarial. Aunque no existe una estructura organizativa única o ideal, hay que analizar algunos elementos de buenas prácticas, como la existencia de un organigrama actualizado; la orientación de la organización hacia el usuario; la existencia de funciones básicas relacionadas con el suministro de electricidad; y la definición clara de las funciones, la autoridad y la descripción de los puestos de trabajo de cada uno. La existencia de un sistema de control de la gestión es un factor clave para el seguimiento de los resultados de la empresa. El objetivo es evaluar si la empresa cuenta con un sistema que permita medir, evaluar y controlar el desempeño institucional en pos de los objetivos y metas establecidos, ya sea en el plan estratégico, o en cualquier otro mecanismo. Algunos criterios que se pueden considerar son la integridad del sistema, la evaluación sistemática y el grado de cumplimiento de las metas establecidas.
Gestión de los recursos humanos: La gestión de los recursos humanos es un factor clave en cualquier organización, ya que las personas son el elemento fundamental y decisivo para el rendimiento empresarial y la calidad de la gestión. Este criterio debe evaluar los aspectos de gestión que se consideran más relevantes para reclutar, evaluar, desarrollar y retener el capital humano necesario para alcanzar los objetivos de la institución.
Brecha de género: La empresa de servicios debe actuar para reducir la brecha de género en los diferentes entornos en los que opera. Esta acción debe comenzar con sus políticas de recursos humanos, pero también debe abarcar a su comunidad. La empresa de servicios públicos debe trabajar en la capacitación y el empoderamiento de las mujeres, desarrollando programas específicos para avanzar en la igualdad de género.
Esta actividad de planificación estratégica, estructura organizativa y recursos humanos en las empresas de servicios públicos está actualmente en desarrollo y se incorporará próximamente.