Independientemente de las circunstancias, estos planes son indicativos de las acciones futuras de la empresa de servicios públicos y no son una herramienta para limitar la toma de decisiones. Por lo tanto, la formulación y ejecución del plan debe incluir los ajustes y la flexibilidad necesarios para hacer frente a las necesidades imprevistas que surjan con el tiempo. Disponer de un buen plan de inversiones es fundamental para una buena toma de decisiones empresariales, sobre todo en el sector eléctrico, que requiere considerables inversiones en infraestructuras a largo plazo.
En varios países, disponer de un plan de inversiones es también un requisito establecido por el regulador, ya que constituye la base para la fijación de tarifas y para el control del cumplimiento de las obligaciones por parte de la empresa. Las inversiones también pueden clasificarse en dos grupos, aunque en algunos casos, debido a las economías de escala y la indivisibilidad, pueden servir para ambos fines. En otros países tienen otras categorías; por ejemplo, en Brasil el regulador requiere información en tres categorías: (i) ampliación, (ii) mejoras y (iii) renovación. En general, para la mayoría de los países, las inversiones pueden dividirse y medirse en dos categorías:
* Inversiones de sustitución o mantenimiento, en las que se reparan los activos existentes para garantizar la continuidad de la prestación de un servicio existente con los niveles de calidad actuales, dado el consumo continuo de insumos de capital durante su uso.
* Inversión nueva, en la que se proporcionan nuevos activos para mejorar la calidad o ampliar la producción, o ambas cosas. Las nuevas inversiones destinadas a aumentar la calidad pueden abordar cuestiones como la fiabilidad y la calidad del servicio en sí, o la mitigación de los impactos medioambientales que se derivan de la producción del servicio.
Esta área considera estos criterios fundamentales (i) existencia de un plan de inversiones documentado con un contenido mínimo; (ii) idoneidad de la metodología utilizada para desarrollarlo; (iii) la forma en que la empresa de servicios públicos gestiona y ejecuta el plan a lo largo del tiempo; y (iv) inclusión especial de la gestión de activos físicos.
Esta actividad de eficiencia y ejecución del plan de inversiones y gestión de activos en las empresas de servicios públicos está actualmente en desarrollo y se incorporará próximamente.